Sofagate: Una serie de eventos desafortunados

El mundo político europeo se ha visto conmocionado por una serie de eventos desafortunados infamemente nombrados «Sofagate« iniciados el pasado 7 de abril en Ankara, Turquía.  La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen fue relegada a un sofá lateral en las conversaciones con sus homólogos masculinos, el presidente del Consejo Europeo Charles Michel y el líder turco Recep Tayyip Erdoğan.

“¿Ehm?” Fue la reacción de la presidenta ante el gesto machista que la dejó sin una silla y confundida sobre dónde ir. Por su parte, ajenos al hecho, Erdogan simplemente se quitó la mascarilla y Michel se acomodó estirando las piernas. 

Para agregar más sal al asunto, los hechos discriminativos sucedieron luego de que Erdoğan retirara a su país del Convenio de Estambul contra la violencia sexista. Por una parte se acusa a Erdoğan de intentar dividir a los dos líderes y de rebajar a la presidenta, mientras que los funcionarios turcos insistieron en que simplemente habían seguido el protocolo. Por otra parte se critica también a Michel de haber sido cómplice de permitir que su homóloga von der Leyen fuera discriminada.

El siguiente lunes, se celebró una reunión a puerta cerrada en la Eurocámara. Según fuente de la Comisión, Von der Leyen dejó claro que “no permitirá que se vuelva a producir una situación así”. Michel le ofreció su «profundo pesar» y le aseguró que «un incidente así no debe volver a ocurrir«, dijo su portavoz. El presidente del Consejo también pidió perdón a «todas las mujeres que hayan podido sentirse ofendidas» e insistió «en la unidad y el espíritu de equipo de la UE.»

¿Protocolo de Política o Política de Protocolo?

Ambos lados criticados se escudan en el protocolo de la política. Ankara afirma que los preparativos del protocolo se habían acordado con la representación de la UE en Turquía. Mientras que el Consejo ha defendido que, según el Tratado de Lisboa, el presidente de esta institución recibe el estatus de jefe de Estado y el de la Comisión recibe el de primer ministro. Además, Michel se intentó quitar el acento machista al suceso, refiriéndose a él como un “incidente de protocolo,” por el cual sufría malas noches debido a su vergüenza.

Por su lado, la Comisión mantiene que ambos presidentes deben ser tratados al mismo nivel. La diputada holandesa de Renew Europe, Sophie in ‘t Veld, replicó mostrando fotos de reuniones anteriores entre Erdoğan y los ex presidentes del Consejo y de la Comisión, Donald Tusk y Jean-Claude Juncker -en particular, líderes masculinos de la UE- en las que los tres estaban sentados juntos. Por lo tanto, mucho califican al sofagate como un discurso o política de protocolos en el que se intenta diluir la culpa y el sexismo.

La necesidad de mantener los valores y rechazar el sexismo

La incómoda escena se ha convertido en un escándalo que ha provocado acusaciones de sexismoha intensificado las disputas entre las instituciones de la Unión Europea y ha amenazado con hacer fracasar los esfuerzos para mejorar las relaciones con Turquía.

El aparente desaire a la primera mujer presidenta de la Comisión ha desatado una ola de condenas en las redes sociales, con muchos políticos apodándolo #SofaGate, la gente creando memes y challenges como #HugUrsula, y la reacción de los eurodiputados cuando vieron boquiabiertos las imágenes de lo sucedido.

El Grupo del PPE, el mayor grupo político del Parlamento, al que pertenece von der Leyen, dijo que «alguien debería avergonzarse por la falta de un asiento adecuado para von der Leyen en el palacio de Erdoğan», y añadió: «La UE dio señales de estar abierta al diálogo, pero nos mantenemos firmes en nuestros valores. Las mujeres merecen el mismo reconocimiento que sus colegas masculinos». 

Muchos creen que Michel podría haber sacado lo mejor de la situación ofreciendo simplemente su puesto a von der Leyen, o sentarse al lado de ella en el sofá (manteniendo las distancias de seguridad)

El Papel de la Geopolítica Europea

El episodio del sofagate donde la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, fue protocolariamente maltratada y discriminada de forma machista es una imagen devastadora para el prestigio de la Unión Europea.

Se espera que los eurodiputados planteen la cuestión de la posición internacional de la UE en sus sesiones plenarias. Desde que von der Leyen tomó posición se ha empezado a hablar de demostrar la «estrategia autónoma» de la UE. Sin embargo, tanto su imagen como la geopolítica europea recibió un primer golpe cuando el responsable de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, fue humillado públicamente por sus anfitriones durante su visita a Rusia el pasado mes de febrero.

El papel europeo ya se había empezado a devaluar tras la gestión de la pandemia, el Brexit y la vacunación. Por lo que muchos aseguran que el sofagate fue una táctica más de Turquia para intentar desvalorizar el papel de la política europea, creando separación y disputa entre las Instituciones.

La versión original de este artículo ha sido publicada en Vuelta y Vuelta

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